Telefónica acordó con la compañía de guías telefónicas Yell vender el 59,9% que tenía en TPI mediante el lanzamiento por parte de la británica de una OPA sobre el cien por cien del capital de TPI, a la que acudiría Telefónica. En el acuerdo se preveía que Telefónica podrá liberarse de su compromiso con Yell si recibiese una oferta competidora que superase a la del grupo británico en más de un 10%.