El grupo francés de servicios públicos obtuvo un beneficio neto atribuido de 221 millones de euros en los seis primeros meses del ejercicio, lo que supone un retroceso del 42,8% respecto al mismo periodo de 2010, informó la compañía, que atribuyó esta caída a la ausencia de las plusvalías realizadas el año anterior.

De hecho, el resultado bruto de explotación (EBITDA) de la multinacional alcanzó los 1.233 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 18,3%, con una significativa mejoría en el segmento Agua Europa tras la integración de Agbar, mientras el segmento Residuos Europa registró un nivel de actividad sostenido y un incremento de los volúmenes tratados.

Asimismo, la cifra de negocio de la compañía aumentó un 11,8% respecto al primer semestre de 2010, hasta 7.376 millones de euros, con un aumento del 6,1% de la facturación en Francia y del 11,8% en Reino Unido, mientras que los ingresos en Australia crecieron un 60,3% y un 2,3% en Norteamérica. Por contra, los ingresos en España bajaron un 10,5%