El próximo director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, quiere modificar la estructura de la institución para que refleje mejor la evolución de la economía mundial. Strauss-Kahn considera que hay que modificar las cuotas que tiene cada país en la institución para aumentar su legitimidad y dar para ello más espacio a los países emergentes y a los pobres. Igualmente admite que no tiene sentido el tradicional reparto de tareas entre el FMI, que presta a los países emergentes, y el Banco Mundial, que lo hace a los países pobres.