El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha insistido hoy en que la economía española no está en crisis, aunque sufre una "desaceleración significativa", y confía en que la Administración del Estado logre este año "un ligero superávit". Solbes ha indicado en Fráncfort que los últimos datos de evolución del PIB -avance del 2,7% interanual y del 0,3% intertrimestral en el primer trimestre-, sumados al "efecto arrastre" del año pasado, dan como resultado un crecimiento anual más cercano al 2 que al 1%. "No es una situación desde nuestro punto de vista de crisis", ha recalcado el vicepresidente, antes de asistir al encuentro mensual de ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), que excepcionalmente tiene lugar en Fráncfort por la conmemoración del décimo aniversario del Banco Central Europeo (BCE).
Solbes ha admitido, en cualquier caso, que la economía sufre una "desaceleración significativa", con sectores claramente afectados, como se refleja en la evolución del paro y de otros indicadores, que no son positivos. Respecto a la evolución de las finanzas públicas, el titular de Economía ha indicado que "mi deseo es todavía tener un ligero superávit en el Estado". El vicepresidente ha explicado que en el conjunto de las Administraciones Públicas, "no hay duda" de que habrá un saldo positivo, gracias al "claro superávit" de la Seguridad Social. En este contexto de desaceleración de la actividad, el vicepresidente se ha mostrado dispuesto a "hacer lo que haya que hacer" para explicar a la opinión pública la posición del Gobierno. "Si hay que pagar un precio, estoy encantado de hacerlo", aseguró Solbes, quien ha recordado que "para eso me he quedado" en el Ejecutivo.