El vicepresidente segundo de Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha abogado por un equilibrio entre los ajustes económicos que debe hacer cada parte del mundo. A su juicio es la mejor receta para frenar la actual volatilidad en los tipos de cambio y la fortaleza del euro frente al dólar y el resto de divisas internacionales. Las palabras de Solbes se producen después de que los ministros de Economía de la zona euro hayan pactado una declaración sobre los tipos de cambio que presentarán a la reunión del G-7 en Washington el 19 de octubre.
En esa declaración, se pide a China que deje apreciarse al yuan y se anuncia un viaje a Pekín antes de que acabe el año del presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, el del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, y del comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, para transmitir el mensaje en persona. También se incluyen mensajes menos contundentes sobre la debilidad del dólar y el yen. En la declaración se insiste en que los tipos de cambio deben reflejar los fundamentos económicos y se alerta de que el exceso de volatilidad y los movimientos desordenados en los tipos de cambio "no son deseables para el crecimiento económico".