El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha insistido en que sigue habiendo riesgos al alza para la estabilidad de precios a medio plazo, por lo que mantendrá una "fuerte vigilancia" para evitar que se materialicen. No obstante, ha evitado decir en su discurso que la política monetaria es "acomodaticia", lo que según los analistas significa que, de momento, aplaza nuevas subidas de tipos por la incertidumbre generada por las turbulencias financieras. Trichet ha comparecido ante la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara.
Ha hecho hincapié en que el control de la inflación es "incluso más importante" en "un contexto de volatilidad de los mercados financieros y aumento de la incertidumbre" y ha anunciado que el BCE "seguirá prestando una gran atención a la evolución futura de los mercados financieros". En este sentido, el presidente del BCE ha dicho que "es necesaria una particular prudencia a la hora de evaluar cualquier posible impacto de la reciente evolución de los mercados financieros en la economía real". El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha señalado que la corrección en los mercados probablemente impactará en los beneficios de los bancos, pero que el BCE ha detectado cierta relajación en la tensión del mercado monetario en la zona euro. Crecimiento Trichet ha añadido que la perspectiva de crecimiento para la zona euro es favorable, y que la economía del bloque sigue creciendo a un ritmo sostenido en el segundo semestre del año. Sin embargo ha advertido de que la previsión de crecimiento está rodeada de una mayor incertidumbre, para añadir que los riesgos apuntan a un sesgo bajista. A su juicio, el BCE necesita recopilar más datos económicos antes de tomar una decisión sobre los tipos de interés. El BCE dejó el pasado 4 de octubre los tipos de interés de la zona euro en el 4% y prosiguió así en la línea de estabilidad de la política monetaria que ha mantenido desde las turbulencias originadas en el mercado hipotecario estadounidense.