Societe Generale está considerando la posibilidad de salir por completo del mercado bancario australiano y está en negociaciones con los reguladores sobre el estado de su licencia bancaria. Actualmente, el banco francés está reduciendo mucho su negocio en Australia como parte de una decisión tomada en el momento álgido de la crisis financiera de transferir sus operaciones en Sydney a Hong Kong. El segundo mayor banco francés por capitalización bursátil desconcertó la semana pasada a los mercados cuando alertó de que su beneficio del cuarto trimestre se vería lastrado en 1.400 millones de euros por activos relacionados con el sector inmobiliario.