Supone el comienzo de la ola de privatizaciones anunciada por el Kremlin.

El Gobierno ruso se ingresa así 2.230 millones de euros tras ceder el 10% del capital del banco VTB, del que controlaba el 85,75% de su cartera.

Esta operación es la primera de las incluidas en el programa nacional de privatizaciones de cara a los tres próximos ejercicios y con el que pretende recaudar más de 25.000 millones de euros.