Para introducirnos en el tema de Repsol lo primero que tenemos que vislumbrar es la situación del sector. En las últimas fechas y más recientemente después del desastre en el Golfo de México las empresas del sector se han visto perjudicadas aunque bien es cierto no lo ha sido ni comparable a las consecuencias que este acontecimiento ha provocado a BP.
La cuestión es que han bajado su cotización en bolsa por el miedo que se adueñó de los parqués, y que no fue en absoluto desalentado por las amenazas que Obama vertió sobre sus medidas contra el sector petrolífero, y quizás el panorama fundamental de las empresas no había variado tanto como para perjudicarlas de esta forma y a esas alturas presentaron unos niveles muy interesantes para entrar.

Un punto que sí ha afectado tanto a Repsol como al resto del sector es el precio del crudo, ya que desde que se produjo el desastre citado anteriormente el precio del barril se llegó a situar por debajo de los 70 dólares el barril. Sin embargo, aunque con variaciones, éste en la actualidad ya se encuentra en la senda de la recuperación.

Aún así, las petroleras han presentado resultados más que adecuados superando en la mayoría de los casos aquellos resultados que fueron previstos por los analistas. Y esperamos que Repsol no contradiga esta tendencia reinante en el mercado. Confiamos que sus resultados, tal y como venimos diciendo, se vean beneficiados en esta mejora del crudo y tampoco debemos olvidarnos de las mejoras que provocará e su cotización el aumento de los precios del gas junto con la importante mejora realizada en los márgenes de refinería.

El beneficio ajustado excluyendo los inventarios y los elementos de una sola vez probablemente subirá a 455 millones de euros desde los 265 que la compañía presentó en el año anterior (según las estimaciones realizadas por Bloomberg News).

Respecto a las perspectivas de futuro no nos cabe comentar perspectivas negativas, ya que confiamos en su mejora progresiva del nivel de resultados a medida que el precio del crudo se pueda ver beneficiado de una mayor demanda provocada por la recuperación económica mientras que la oferta permanece constante. Y por supuesto hay que destacar la política expansionista de la compañía que, día tras día, está en la actualidad del panorama empresarial, lo cual demuestra la fortaleza del valor.

Y para finalizar, haciendo referencia al aspecto técnico que presenta la compañía, podemos comentar que se encuentra en unos precios que nos aportan gran confianza a la hora de posicionarnos en el valor. Es cierto que se encuentra en niveles de resistencia en torno a los 18.52 euros, pero este hecho no debería disuadirnos ya que el valor posee la confianza del inversor y analista quien le otorga un precio objetivo por encima de los 19 euros como mínimo. Y, si tal y como dijimos anteriormente el precio del crudo comienza a mejorar, la compañía, que también se encuentra ampliamente diversificada a nivel internacional, no tendría porqué tener dificultades en volver a aquellos niveles que por capacidad le corresponden.