El director financiero de Banco Popular, Ernesto Rey, afirmó hoy que bancos y cajas de ahorros tendrán que poner precios "muy agresivos" a los activos inmobiliarios en su cartera y dar facilidades de financiación tanto de tipos de interés como de plazos para desprenderse de ellos. "Si quieren desalojar la cartera (de inmuebles) va a ser de forma agresiva, y cuanto antes, mejor", dijo. En su discurso en las jornadas financieras organizadas por el Foro de la Nueva Economía, Rey sostuvo que la gestión de la cartera inmobiliaria es uno de los retos a que se enfrenta actualmente la banca, que ha asumido activos procedentes de adjudicaciones que va a tener que gestionar de forma profesional.
A su parecer, para dinamizar la economía, la banca debe contribuir a que se alcance un precio de equilibrio en el sector inmobiliario que permita dar salida a las existencias, y adoptar una política de financiación cómoda que facilite esta evacuación, que debería ir acompañada de medidas de fomento del alquiler y de aceleración de los procesos de desahucio.

El sector inmobiliario adolece de una estructura sobredimensionada procedente del anterior ciclo de expansión que es necesario corregir, al igual que será necesario rediseñar las redes de sucursales bancarias, con el cierre de las oficinas redundantes y sin una rentabilidad adecuada.

"Hay que orientar la actividad a la banca comercial", estimó, tras agregar que entre otras reestructuraciones que también deberá acometer la banca para adaptarse al nuevo escenario figuran tanto el cierre de la admisión de personal como, posiblemente, las prejubilaciones.

Sobre las recapitalizaciones en el sector bancario, Rey consideró que es "posible" que alguna entidad necesite reforzar su capital con dinero público, pero eludió de plano dar nombres de entidades o hacer un pronóstico a corto y medio plazo.

En este sentido, sostuvo que "cada uno sabe si está en esa situación", después de que el Banco de España (BDE) pidiera a las entidades que realizaran un ejercicio de estrés ante los escenarios posibles, teniendo en cuenta el aumento de la morosidad.

"Todo el mundo sabe si más pronto que tarde tendrá que hacer una recapitalización. No cabe duda que los que tienen que hacerlo ya lo tienen que saber", dijo el director financiero del Popular, partidario del uso del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para reforzar la solvencia de las entidades en dificultades.

Rey también se mostró a favor de que se garantice la solvencia del FGD con cargo al presupuesto "si fuera necesario", como fórmula de asegurar que la confianza del sector financiero "permanezca incólume", para lo que también será necesario garantizar continuidad de emisiones bancarias con aval del Estado.

REGULARIZAR LA DEUDA DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS

Por otro lado, animó a las autoridades a regularizar las deudas contraídas por las corporaciones públicas respecto a sus proveedores, ya que en la actualidad hay empresas verdaderamente asfixiadas porque los clientes no están haciendo frente a sus obligaciones de pago. "A veces la deuda es de una ancianidad verdaderamente lamentable", subrayó.

El director financiero del Popular también apuntó a la posibilidad de que se adopten nuevas medidas de tipo fiscal, de gestión tributaria para aliviar las dificultades que atraviesan familias, así como el establecimiento de un plazo de carencia para empresas con problemas.

Al ser preguntado sobre qué se debe esperar de la reunión que mantendrán el G-20 el Londres el próximo 2 de abril, Rey confió en que salga un consenso en términos de política y de fiscalidad que consiga aunar los esfuerzos de todos los países en la misma dirección para acelerar "cuanto antes" la salida de la crisis internacional.

En el actual entorno tan pesimista, la banca está realizando un verdadero esfuerzo por mantener y aumentar los ritmos de crecimiento de su actividad crediticia, pero también se enfrenta a una morosidad creciente, aseveró. "El ratio (de mora) ha aumentado considerablemente en el último trimestre de 2008 y las previsiones no son nada alentadoras para el primer semestre del 2009", advirtió.

VENTAS A CORTO

Respecto a las ventas a corto, consideró paradójico que los organismos supervisores de los mercados apuesten por mantener estas prácticas cuando los operadores abogan por la limitación o la eliminación de este mecanismo, que puede contribuir a ahondar las cotizaciones a las baja de las empresas.

También reclamó una mayor transparencia sobre los hedge funds dedicados a las ventas a corto, pero también sobre los accionistas que prestan sus acciones para ello. "No acabo de entender cómo un accionista deja a alguien sus títulos para que machaque literalmente su valor. El mecanismo es conocido, se hace a través de préstamo, ¿pero saben todos los accionistas que sus acciones son objeto de préstamo?, tengo mis dudas", dijo.

Las ventas a corto en la actualidad "requieren medidas excepcionales", tal y como pone de manifiesto que el organismo supervisor de Estados Unidos, la SEC, estudie reestablecer determinadas limitaciones. Asimismo, confió en que el tema se aborde en la cumbre de Londres del próximo día 2.