El segundo semestre del año vendrá marcado a nivel globla por un crecimiento moderado en aumento pero, con un menor número de factores irracionales
 

LAS PERSPECTIVAS PARA LA ECONOMÍA MUNDIAL Y CUESTIONES QUE AFECTARÁN A LA EUROZONA EN LOS PRÓXIMOS MESES

Los indicadores apuntan con gran claridad a una ralentización del crecimiento mundial. Las razones varían según cada zona geográfica, pero están todas interactuando en un mundo que es financiero y comercialmente interdependiente. La percepción de los riesgos financieros se ha acentuado por la crisis de deuda soberana de la eurozona. La economía global sigue en expansión, pero a un ritmo mucho más moderado y desigual. La presión inflacionaria vista en algunas zonas en 2011 ha disminuido significativamente. La mayor parte de los bancos centrales ha adoptado posturas muy acomodaticias; sin embargo, el circuito de la política monetaria a la economía real no está demostrando ser tan eficiente como en los anteriores ciclos económicos en la mayoría de las economías más desarrolladas.

Como resultado de los esfuerzos por reducir el déficit de los gobiernos, Europa ha sido la zona más afectada. Existe el riesgo de que la eurozona en su conjunto pueda entrar en recesión a pesar de la resistencia de los países que se han librado de la disciplina presupuestaria. La estabilización financiera es esencial para que la eurozona supere las actuales turbulencias y la última Cumbre Europea fue un gran paso en la dirección correcta. Ahora está más claro cómo los mecanismos de ayuda como el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad operarán, ahora que ambos pueden intervenir directamente en la recapitalización de los bancos en países como España y también comprar la deuda soberana más problemática. También se debatió el principio de la regulación bancaria, una etapa esencial en el camino hacia una unión bancaria europea, incluso sin que se mencionaran garantías de depósito. A pesar del pacto de crecimiento de 120 mil millones de euros que se decidió en Bruselas, el crecimiento seguirá siendo una preocupación importante para las economías europeas en los próximos trimestres.

En Estados Unidos, recientemente el crecimiento ha disminuido de forma gradual en un contexto de preocupaciones en el que el presupuesto gubernamental y la política fiscal en 2013 supondrán menos gasto y mayores tasas. No obstante, el sector inmobiliario muestra crecientes signos de recuperación tanto en precios como en el número de transacciones. Además, las compañías norteamericanas están disfrutando de precios de la energía particularmente competitivos al mismo tiempo que la producción del gas pizarra mantiene el precio del gas natural bajo presión.

Como resultado de las políticas destinadas a frenar la inflación en la zona emergente desde finales del año 2010, el ritmo de crecimiento ha disminuido lentamente en esa zona. Pero la política monetaria en toda la zona es, ahora, en gran medida, pro-cíclica.

La desaceleración del crecimiento se debe pues principalmente a la diferencia entre la acción del banco central y su aplicación efectiva en el terreno. Europa es también responsable de esta debilidad, pero dado que el continente ahora representa menos de un 20% del comercio mundial, su papel es menos importante que en 2008. Por otro lado, la fuerte demanda interna en países emergentes está reduciendo su independencia del crecimiento en la zona desarrollada. En los próximos meses, la desaceleración de la inflación, menores tasas de interés, commodities más baratas y políticas monetarias más flexibles deben ayudar a estas economías a emerger de la actual desaceleración de mitad de ciclo y a volver a un ritmo de crecimiento más rápido.


¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES TEMAS SOBRE LOS QUE DEBEMOS CENTRARNOS?

La mayoría de clases de activos terminaron en territorio positivo la primera mitad de 2012
e incluso aunque el rendimiento de los mercados de renta variable estuvo más bien apagado durante este periodo. A diferencia de la segunda mitad de 2011, la diferenciación está empezando a volver. Los bonos corporativos lo han hecho bastante bien debido a la existencia de un mercado activo de nuevas emisiones, de fuertes balances de bancos y de inversores en busca de rendimiento. Los mercados de renta variable en países como Estados Unidos y Alemania, donde el crecimiento económico se ha mantenido, han subido significativamente mientras que severas recesiones en Italia y, en especial, en España los han enviado a la parte inferior de los rankings. Las llamadas inversiones de refugio como el oro también han caído bruscamente.

Con respecto a los bonos, preferimos un cocktail de deuda emergente, high yield, convertibles e instrumentos de mercado monetario. Estamos evitando el contacto con bonos de los gobiernos con mayor calificación ya que ya están ampliamente descontando la situación económica estos niveles. La renta fija privada de alta calidad también está empezando a verse plenamente valorada después de la caída en los rendimientos vista en meses recientes. En mercados de renta variable, recomendamos sobreponderar Estados Unidos (sin cubrir la divisa) y mercados emergentes con una preferencia sobre Asia. En Europa, nos gustan compañías que tengan una exposición mínima a la economía doméstica. En la gestión de diversificación y del riesgo global recomendamos exponerse al riesgo de cambio –y al dólar estadounidense en particular- y, en menor medida, a las minas de oro.