El presidente estadounidense, Barack Obama, señaló hoy que "la situación de Chrysler es más difícil" que la de General Motors y ligó su futuro a la posible alianza con la italiana Fiat. Obama dijo que, "después de una cuidadosa revisión, Chrysler necesita un socio para seguir viable" y que el gobierno de Washington ha llegado a un acuerdo "para asegurar que Chrysler paga a los contribuyentes cualquier nueva inversión" antes de que Fiat se haga con una participación mayoritaria en la empresa.