Nuevo jarro de agua fría para la banca española. JP Morgan echa más leña al fuego y recorta su previsión de beneficios para el sector nacional una media del 16%. Los días pasan y con ellos la banca española,  que según los expertos tenía una situación diferenciada en relación a su homóloga estadounidense e incluso europea, pierde su condición de superioridad. El banco de inversión cree que las entidades españolas se verán obligadas  a aumentar sus previsiones de credítos morosos. No en vano, JP Morgan augura un incremento de la tasa de morsidad hasta el 47% interanual en tres años. Banesto, Banco Popular o Bankinter son algunas de las entidades señaladas y se unen a las que ya tocaron -esta misma semana- UBS, Goldman Sachs y S&P.
JP Morgan destaca que el capital del sector financiero español es estable, aunque reconoce que existen dudas derivadas de los problemas que podría asumir la economía española durante los próximos 2 ó 3 años. Así, este banco de inversión recorta el precio objetivo de Banesto hasta los 5,6 euros desde los 6.8 euros anteriores; el precio indicativo del Banco Popular lo sitúa en los 3,2 euros desde los 4,2 euros. Además, baja el precio objetivo del Banco Sabadell hasta los 2,1 euros desde los 2,6 euros; el precio de Bankinter lo sitúa en los 5,2 euros, 20 centimos menos que su anterior estimación con una recomendación para todos ellos de infraponderar. Óscar Moreno, gestor de fondos de Renta 4, reconoce que el sector financiero español sigue “inmerso en una situación muy convulsa ya que no es ajeno a lo que está ocurriendo en el resto del mundo”. La razón es clave, “la mayor parte de productos ligados a la crisis subprime no han sido muy afectados pero nuestro subprime particular, el sector inmobiliario, está haciendo mucho daño”. Por lo que a esa crisis financiera –continúa – “se une la inmobiliaria, motivo por el cual vemos los repuntes de morosidad que estamos viendo y las rebajas de rating del sector”. “Ahora mismo tener posiciones es ciertamente arriesgado”, apunta.

Pero esta semana el sector financieron también recibió los dardos envenenados de Goldman Sachs , S&P y UBS y ya no hay distinciones, ningún valor se libra de que los nubarrones cubran su horizonte.

El miércoles pasado fue S&P quien lanzó sus dardos y dio en la diana de las entidades financieras españolas. Empieza por los dos grandes y aunque confirma sus ratings les hace ensombrecer a tenor de la revisión que hace de sus perspectivas, pasa de “estable” a negativa”. ¿La razón? Las expectativas que maneja la agencia sobre el crecimiento económico en los países en los que operan y el impacto potencial sobre su operativa financiera. Los expertos lo llevan anunciando hace ya semanas, la paradisíaca visión que tenían sobre Santander y BBVA se va convirtiendo en agua de borrajas. Javier Galán, analista de Renta 4 mantiene que “efectivamente con la globalización de los mercados no se van a librar de unas caídas que el resto del sector bancario europeo y en EEUU tiene de forma muy intensa”. 

A comienzos de semana era Goldman Sachs quien recortaba los precios objetivos de los dos colosos financieros y advertía de que “sufrirán de forma desproporcionada” el deterioro de la calidad crediticia en España en los próximos meses. Una de cal y otra de arena porque la entidad reconoce que nuestros bancos “han sabido esquivar lo peor” y que presentan un comportamiento bursátil superior al resto de las entidades Europeas. El tercero lo lanzaba UBS, al entidad se sumaba al carro de los recortes, abajo el precio o objetivo del Santander – de 5,6 a 4,3 euros- y del del BBVA –de 7,2 a 5,5 euros-.

Si los grandes sufren, la banca mediana se encuentra aún con más obstáculos en el camino. Recorte de ratings este jueves para Caja Madrid, Popular, Sabadell e Ibercaja. En el caso de Caja Madrid y Popular es la segunda rebaja en tan sólo seis meses ya que el pasado mes de octubre la agencia ya recortó sus calificaciones. Goldman Sachs también ponía sus peores augurios sobre algunas entidades medianas, “Sabadell, Popular y Pastor tendrán mayores dificultades que el resto para absorber las pérdidas derivadas del empeoramiento del crédito”.

No hay bancos que valgan, “este año será difícil para el sector financiero español” apunta Galán. Carlos Esteban de Banco Finantia Sofinloc apuntaba a que “lo que necesita este sector son dos o tres noticias que apacigüen al inversor, que tranquilicen y den un poco de estabilidad y, a partir de aquí, esperar que los valores se recuperen”. Los deseos, de momento se quedan en eso, en anhelos. De momento dos espinitas clavadas en nuestras entidades en sólo dos días y todo ello a pesar de que “están mejor gestionados que sus homólogos europeos”… Pero…. ¿de qué les sirve?..... BBVA ha perdido en dos meses un 36% en bolsa y Santander cotiza ya muy por debajo del nivel psicológico de los 5 euros…. ¿Bancos? No gracias, has de dejarlos “crecer”.