El grupo inmobiliario Nozar ha reducido su deuda financiera un 66 por ciento en catorce meses, al pasar de 2.278 millones de euros que tenía en diciembre de 2007 hasta los 772 millones de febrero de 2009. Así consta en el escrito de oposición a la petición de concurso necesario de acreedores (antigua suspensión de pagos) solicitada por la empresa acreedora Avalatransa, en el que la inmobiliaria de Luis Nozaleda explica que la cancelación de deudas bancarias demuestra que no existen impagos generalizados a entidades financieras.
Además, contrariamente a lo argumentado por Avalatransa, Nozar sostiene en su escrito -al que ha tenido acceso Efe- que no está malvendiendo sus bienes y para demostrarlo asegura que en 2008 obtuvo un beneficio de explotación de 108 millones, gracias a la venta de solares, viviendas y otras prestaciones de servicios.

La compañía dice que en total el año pasado ingresó 1.371 millones por la venta de activos, operaciones que "no sólo no han sido perjudiciales", sino que han generado el mencionado beneficio, según consta en un certificado firmado por el director financiero de Nozar, Pedro Ruiz-Labourdette.

El próximo 2 de abril se celebrará la vista en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid, en la que Nozar tratará de demostrar su solvencia frente a Avalatransa, que justificará su petición de que se declare en concurso necesario de acreedores al grupo.