Con el sector financiero en primera plana –los resultados de Merrill Lynch han sido un jarro de agua fría para el mercado- Wall Street comienza la sesión sin mucho ánimo. La crisis subprime empaña las cifras de beneficio de las empresas y la desconfianza se contagia entre los inversores a pesar del buen dato de solicitudes de subsidio por desempleo, que estuvieron por debajo de lo esperado. El sector tecnológico también se enfrenta hoy al órdago de los resultados, pero no será hasta después del cierre cuando el gigante Google anuncie si gana el envite. Así las cosas el rojo se impone en el parqué neoyorquino, el Dow Jones cede un 0,40% hasta los 12.568 puntos, el Nasdaq recorta un 0,47% hasta los 2.238 puntos y el S&P 500 pierde un 0,21% hasta los 1.361 puntos.
Un total de 1.960 millones de dólares o 2,19 dólares por acción. Es la cantidad que ha perdido Merrill Lynch en el primer trimestre del año, frente al beneficio de 2.160 millones de euros que obtuvo el año anterior o 2,26 dólares por acción. Las cifras, peor de lo esperadas –se pronosticaba una pérdida de 1,99 dólares por acción -reavivan el fantasma de la desconfianza, de la crisis y recuerdan que los tiempos de vacas flacas no han pasado. Los inversores se retrotraen y apuestan por las ventas en el comienzo de sesión al otro lado del Atlántico. Los resultados empresariales negativos pesan sobre los ánimos y parece que aún más cuando se trata de las cifras del sector financiero. Merrill cerró su tercer trimestre consecutivo con pérdidas, se vio obligado a realizar rebajas contables en este periodo por valor de 9.000 millones de activos relacionados con las hipotecas, préstamos para compras apalancadas y coberturas. Y por si fuera poco recortará plantilla y despedirá a casi 4.000 empleados. Al comienzo de sesión sus acciones recortan un 4,66%. El resto de bancos se contagia de las turbulencias, Citigroup pierde un 1,79%, Bank of America se deja un 0,89%, JP Morgan pierde un 1,47%, Bear Stearns retrocede un 1,38% y Lehman Brothers cede un 2,04%. Parece que el papel de la banca mediana estadounidense también está complicado y eso que la ganancia neta de Bank of New York Mellon Corp aumentó un 71% tras la fusión en el 2007 de Bank of New York y Mellon Financial, después de que la empresa registrara algunos beneficios como resultado de la volatilidad en el mercado. El banco registró una ganancia neta de 749 millones de dólares, o 65 centavos por acción, frente al beneficio de 434 millones de dólares del mismo período del año anterior. La estimación media de analistas encuestados por Thomson Financial era de una ganancia de 73 centavos por acción e ingresos de 3.880 millones de dólares, por lo que aún con cifras positivas, los resultados están por debajo de lo esperado. Sufre el castigo de los inversores y pierde un 3%. Aún dentro de las finanzas, Key Corp también publica sus cuentas. La compañía registró una ganancia neta de 218 millones de dólares, o 54 centavos por acción, durante el primer trimestre, una disminución del 38% frente al beneficio de 350 millones, u 87 centavos por acción, del mismo período del año anterior. La compañía que sin embargo repunta en la apertura un 6,46%, informó de que la provisión por posibles pérdidas en préstamos alcanzó los 187 millones de dólares, más de cuatro veces los 44 millones del año anterior. Key Corp asumió pérdidas de 101 millones de dólares por ventas de préstamos y reducciones contables, 21 millones por negociaciones de corredores y derivados y 6 millones por inversiones vinculadas a bienes raíces. Atención también para Freddie Mac podría anunciar hoy un acuerdo con tres grandes bancos para liberar más fondos que cubran los grandes préstamos hipotecarios. Según responsables de Freddie Mac, el acuerdo se ha alcanzado con Wells Fargo, JPMorgan y Citigroup. El especialista estadounidense en refinanciación hipotecaria cede al comienzo de la sesión un 2,13% e igual suerte corre Fannie Mae que se deja un 1,91%. En el apartado macroeconómico las solicitudes de peticiones por subsidio de desempleo crecieron menos de lo previsto - subieron en 17.000 durante la semana que terminó el 12 de abril para totalizar 372.000 y los expertos esperaban cifras promedio de 375.000 solicitudes. Sin embargo, la Reserva Federal de Filadelfia anunció que su índice de actividad industrial registró un descenso hasta los -24,9 en abril, frente a los -17,4 puntos en el mes de marzo. Los analistas consultados esperaban de media un nivel de -15 puntos. Una cifra negativa indica que hay más compañías en la región que prevén una bajada en la actividad manufacturera, que de los que anticipan una mejora en la misma. Por otra parte el índice de indicadores líderes en EE UU subió en marzo al 0,1%, frente a la caída del 0,3% del mes anterior, un dato en línea con las previsiones. Gráfico Dow