El grupo inmobiliario Martinsa-Fadesa, que hoy comenzó a cotizar en bolsa, cerrará el año con una caída global de las ventas del 13%, cifra en la que la ralentización del mercado residencial español se verá compensada por el crecimiento del 128% del negocio exterior. "Vamos a notar mucho menos que los demás la crisis", dijo hoy el presidente de la compañía, Fernando Martín, quien explicó que Martinsa=Fadesa acabará el ejercicio con unas preventas de 6.500 viviendas, de las que el 70% corresponden al negocio internacional.
De cara al futuro, Martín espera duplicar, antes de cinco años y "sin necesidad de hacer ningún desarrollo corporativo", los resultados del grupo, que en 2007 ingresará 1.600 millones de euros, el 11% más que un año antes. Para ese periodo, los planes estratégicos de Martinsa-Fadesa pasan por la diversificación geográfica, de producto y de actividad, que se centrará en cuatro líneas de negocio: gestión de suelo, promoción, patrimonio y servicios. Entre las prioridades estará el desarrollo de inmuebles con algún grado de protección pública, negocio para el que la compañía tiene reservado suelo suficiente para edificar 20.000 viviendas, de las que más de 1.200 estarán destinadas al alquiler con opción a compra. "Nuestro deseo es hacer pisos que la gente quiera y pueda comprar, que respondan a las demandas de la sociedad", explicó Martín. Asimismo, Martín ha explicado que en el último cuatrimestre la sociedad ha reducido su deuda en 600 millones de euros, de los que 420 millones corresponden a los pagos del préstamo solicitado para afrontar la opa de Fadesa. De esta forma, el endeudamiento financiero total de la compañía asciende a 5.000 millones de euros, frente a unos activos valorados en 13.000 millones. Sobre los planes de la compañía de vender suelo, Martín explicó que no se van a desprender de este recurso, sino que firmarán acuerdos con fondos de inversión para gestionarlo conjuntamente.