Los préstamos concedidos al sector privado en la zona euro se congelaron notablemente en agosto, lo que indica que la restricciones a la financiación para las empresas y los hogares suponen una amenaza para la recuperación económica de la región.
La tasa de crecimiento anual de los préstamos del sector privado se desaceleró hasta un nuevo mínimo récord del 0,1% en agosto frente a la tasa revisada del 0,7% en julio, de acuerdo con datos publicados hoy por el Banco Central Europeo.

Las entidades financieras de la zona euro ya han recibido las críticas de los políticos y los empresarios: "Los bancos no transfieren los fondos que reciben del BCE", argumentan.

Algunos funcionarios del BCE también han expresado su desaprobación a los rígidos criterios de los bancos a la hora de prestar dinero. Además, según economistas, éste es un hecho preocupante porque el acceso insuficiente a los fondos podría dañar seriamente a los negocios y al comercio de la eurozona, lo que minaría la esperada recuperación económica.

La tasa de crecimiento anual de la masa monetaria M3 se ralentizó al 2,5% en agosto frente al 3% en julio, el menor aumento desde la creación de la moneda única, aunque estuvo en línea con las previsiones de los economistas.