Los bancos alemanes aportarán de forma voluntaria 8.100 millones de euros al plan de rescate a Grecia acordado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional, y en el que Alemania se ha comprometido a prestar al país heleno 22.400 millones de euros en los próximos tres años. Durante una reunión en Frankfurt celebrada el jueves, las entidades se comprometieron a aportar en concreto 4.800 millones de euros en financiación durante los próximos tres años para sustituir los bonos públicos griegos, mediante la compra de nuevos bonos u ofreciendo otras formas de financiación.