Los ministros de Economía de los 27 rechazarán mañana aplicar en la Unión Europea el plan del presidente estadounidense, Barack Obama, para limitar el tamaño de los bancos y restringir sus actividades de riesgo. Con estas medidas, Obama quiere evitar que se creen entidades demasiado grandes para quebrar, que obliguen al Estado a salir siempre a su rescate porque su hundimiento pondría en riesgo todo el sistema financiero, como ocurrió con Lehman Brothers.