El Gobierno del Reino Unido anunció hoy que impondrá "una pequeña tasa" a las líneas telefónicas fijas para recaudar dinero que sirva para financiar la implantación en todo el territorio de redes de banda ancha de nueva generación. En una intervención ante la Cámara de los Comunes, el ministro de Cultura, Ben Bradshaw, presentó a los diputados las conclusiones del informe llamado "Gran Bretaña Digital", elaborado a encargo del Gobierno para sentar las bases de su estrategia de telecomunicaciones. Entre las recomendaciones del estudio, realizado entre diferentes ministerios coordinados por el secretario de Estado de Comunicación, lord Carter of Barnes, se incluye tomar medidas contra la piratería en internet y repartir entre varias televisiones la subvención que ahora se lleva íntegramente la BBC por hacer su servicio público.