La tensión reaparece en los mercados bursátiles chinos. En contraste con la normalidad con la que ha recibido la Bolsa de Tokio el histórico vuelco electoral, el índice de referencia de Shanghai concluyó la jornada con un varapalo del 6,7%. Los inversores temen una nueva oleada de ampliaciones de capital en el sector financiero y de salidas a bolsa, aprovechando el reciente resurgir del apetito inversor.