La totalidad de los 19 principales bancos estadounidenses pasarán las pruebas de estrés del Gobierno, que se encuentran actualmente en curso, informó el jueves The New York Times en su sitio web, citando a funcionarios involucrados en las pruebas.  Sin embargo, algunos bancos podrían requerir asistencia adicional y unos pocos podrían verse forzados a realizar cambios en su administración o directorio, según el informe. Adicionalmente, el Gobierno podría presionar a algunos de esos bancos para que vendan activos problemáticos y adopten restricciones más estrictas para la compensación de empleados, según el periódico.