La Reserva Federal de Estados Unidos inyectó hoy 8.500 millones de dólares al sistema monetario mediante operaciones de recompra pactadas a un día de plazo, lo que supone el séptimo día consecutivo de inyecciones de liquidez por parte del banco central.
Durante la semana pasada la Reserva Federal inyectó 31.750 millones de dólares en operaciones de distintos plazos y repartidos en todos los días laborables de la semana. El martes, el primer día bursátil de la semana en Estados Unidos tras el festivo del Día del Trabajo, el banco central compró deuda por valor de otros 5.000 millones de dólares, siempre a través de su banco regional de Nueva York, encargado de realizar este tipo de aportaciones de liquidez. Hoy el organismo, encargado de la política monetaria del país, recibió ofertas de venta que ascendieron a 48.650 millones, de los que 3.600 millones correspondieron a deuda con hipotecas como colateral. Sin embargo, la deuda adquirida hoy, a un tipo de interés máximo del 5,30% y con vencimiento a un día, tiene un valor de 8.500 millones de dólares y toda está respaldada por títulos del tesoro público. Igual que el martes, nada de la deuda financiera adquirida estuvo en esta ocasión respaldada por créditos hipotecarios, un sector que atraviesa una crisis de falta de efectivo, debido a la gran cantidad de hipotecas de alto riesgo (subprime) que hay en el mercado estadounidense, a la ralentización de los precios de las viviendas y a la consiguiente pérdida de confianza por parte de los inversores. Dado que el plazo de las operaciones es de un día, los bancos volverán a comprar mañana los títulos que hoy han sido adquiridos por el organismo. La compra de instrumentos financieros es la principal herramienta con la que cuenta la Reserva Federal para inyectar liquidez en el sistema y contribuir así a mantener los tipos de interés interbancarios cerca de su objetivo, que ahora se sitúa en el 5,25%.