Según un informe de Dresdner Kleinwort, la presencia de ACS en Iberdrola y en Unión Fenosa puede generar "fácilmente" conflictos de intereses, por lo que resultan "comprensibles" las inquietudes mostradas ayer por el presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, acerca de esta cuestión.
Espertos de Dresdner consideran que estas declaraciones del presidente de Iberdrola muestran claramente que la dirección de Iberdrola no se siente a gusto con el doble papel de ACS como accionista tanto de Fenosa como de Iberdrola, indica el informe, en alusión a la constatación expresada ayer por Sánchez Galán de lo "complicado" de la actual situación. Para Dresdner, la posición del presidente de Iberdrola "puede entenderse perfectamente, ya que un conflicto de intereses podría aparecer fácilmente mientras se mantenga esta situación". Ayer, Sánchez Galán señaló acerca del grupo presidido por Florentino Pérez que "es el accionista que gestiona, controla y maneja al principal competidor" de Iberdrola (en alusión a Unión Fenosa). ACS tiene una participación directa e indirecta del 11,7% de Iberdrola y a la vez controla el 40,4% de Fenosa. El informe destaca de la intervención de Sánchez Galán la incomodidad que podrían sentir ante la situación actual los inversores extranjeros dentro de Iberdrola. El propio presidente de la eléctrica indicó que esta circunstancia podría debilitar el valor de las acciones. Sánchez Galán realizó estas declaraciones el miércoles, en un encuentro empresarial organizado por Cebek con motivo de su asamblea general. Al ser preguntado por la presencia de ACS en su accionariado, afirmó que todo accionista es "bienvenido", pero reconoció complicaciones en esta situación