La nueva tarifa nocturna, que entrará en vigor a partir del 1 de julio, obligará a las familias acogidas a esta modalidad a pagar una media de 140 euros más al año, según la Unión de Consumidores de España (UCE), que considera que los cambios aplicados son “inconstitucionales”.
La organización de defensa de los consumidores calcula que la nueva tarifa afectará a más de un millón de familias, que verán incrementado en entre un 25% y un 70% el coste de esta modalidad de contrato. UCE entiende que el Gobieno ha “impuesto” un decreto “inconstitucional” en el que se obliga a los usuarios a pagar la máxima potencia demandada. Por este motivo, solicita al Ministerio de Industria la “paralización inmediata” de este “atropello”, que genera una “clara indefensión jurñidica y una quiebra patrimonial”. Las organizaciones de consumidores vienen denunciando desde hace meses el fuerte encarecimiento de la tarifa nocturna, lo que hizo que a finales de abril la Comisión Nacional de la Energía (CNE) decidiera trasladar a Industria las reclamaciones recibidas por parte de estas asociaciones. Las familias acogidas a la tarifa nocturna utilizan acumuladores de calor gracias a que esta modalidad, más barata que la del resto del día, favorecía este sistema de calefacción. Con los cambios se ampliará el número de horas 'valle' por la noche, más baratas que las 'punta' diurnas, pero se reducirá el descuento para el usuario, que pasa del 55% actual al 47%. Las nuevas altas en el sistema eléctrico se acogen desde el 1 de enero a la tarifa con discriminación horaria, al tiempo que los anteriores usuarios, que tenían contratada la tarifa 2.0., mantienen su tarifa, pero pagando el máximo de potencia contratada.