El Gobierno está estudiando la propuesta de la Comisión Nacional de Energía (CNE) de subir el precio de la luz hasta el 11,3% y, según la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la decisión conciliará los intereses de las empresas y los consumidores. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Fernández de la Vega dijo que el Gobierno tomará la decisión de subir la luz "de forma motivada y razonada" y teniendo en cuenta "los intereses de las empresas y de los consumidores y las llamadas tarifas sociales, destinadas a proteger a los consumidores menos favorecidos".
Por otro lado, el grupo parlamentario Popular ha presentado hoy una interpelación urgente al Gobierno para que explique el aumento de precio que podría experimentar la electricidad y "las medidas concretas en materia de política energética que se van a desarrollar en España en los próximos años" para garantizar el suministro. El Partido Popular considera que el aumento de la tarifa eléctrica "mermará la renta disponible" de las familias y las empresas españolas y acusa al Gobierno de no haber tomado medidas económicas eficaces en los últimos cuatro años y de "incumplir su compromiso" de realizar un estudio estratégico a largo plazo sobre el sector energético. La semana pasada la CNE hizo una propuesta que actualiza el coste de la producción de energía y mantiene el resto de costes del sistema eléctrico (transporte, distribución, peajes por uso de redes, entre otros), que sólo se revisan a principios de cada año. La CNE cree que un "escenario razonable" sería considerar un precio de 66,14 euros por MWh, frente a los 53,67 euros vigentes en las tarifas actuales, lo que supondría un incremento del 11,3% a partir del mes de julio.