El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal de EEUU decidió hoy recortar los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual para situarlos en el 2%, su nivel más bajo desde noviembre de 2004. La institución presidida por Ben S. Bernanke ha rebajado los tipos de interés en 3,25 puntos porcentuales desde el pasado 18 de septiembre con el objetivo de hacer frente a la crisis en los mercados financieros y a sus efectos sobre el crecimiento económico. La decisión de la Fed se produce horas después de que el Departamento de Comercio informase de que la economía de EEUU creció seis décimas en los tres primeros meses del año, en línea con el crecimiento del PIB registrado en el último trimestre de 2007 y muy por encima del 0,2% previsto por el consenso del mercado, lo que parece alejar el temor a la recesión.
A pesar del nuevo recorte, los analistas y operadores del mercado comienzan a entrever el cambio de ciclo de bajadas en los tipos de interés de Estados Unidos. Desde mediados de septiembre, la Fed ha bajado los tipos de interés referenciales del crédito interbancario a un día al 2,25% desde el 5,25%. Según explica en declaraciones a Estrategias de Inversión, María Gutiérrez, analista financiera de Banco Finantia Sofinloc "la decisión de la FED estaba ya descontada por el mercado. Era lo esperado y la bolsa lo está recogiendo positivamente”. Esta experta considera que “este es el final de la etapa de bajada de tipos”. María Gutiérrez asegura que el dato de PIB del primer trimestre –se incrementó un 0,6%- “es una noticia muy positiva, que aleja el fantasma de la recesión”. En todo caso, cree que “aún no han terminado los sustos”. La analista de Banco Finantia Sofinloc considera que el consumo –que subió una décima en el primer trimestre, menor crecimiento desde 2001- “nos pone sobre aviso, aunque el dato de consumo no haya mejorado mucho es lógico, cuando uno piensa que las cosas van a empeorar. En la decisión de la institución monetaria presidida por Ben Bernanke ha tenido mucho que ver la publicación de la evolución de la economía estadounidense en el primer trimestre del año. Según el departamento de Comercio, el producto interior bruto de EE UU subió un 0,6% en el primer trimestre de 2008 tras un incremento idéntico en los tres meses anteriores, un dato que ha estado por encima de las previsiones del mercado, que esperaba un crecimiento del 0,2%. Al término de su reunión de dos días, los gobernadores del sistema de la Reserva Federal enfatizaron el peligro de las presiones inflacionarias y restaron cierta importancia a los riesgos de recesión, lo que indica que el Comité de Mercado Abierto, que maneja la política monetaria de EEUU, podría hacer una pausa en las bajas de tasas de interés. El Comité aprobó asimismo una disminución de un cuarto de punto porcentual, al 2,25%, en la tasa de descuento que la Reserva cobra a los bancos comerciales por el dinero que les presta. "La información reciente indica que la actividad económica continúa débil", señaló el comunicado. Horas antes, el Departamento de Comercio informó que, según su cálculo preliminar, el Producto Interior Bruto de EEUU creció entre enero y marzo a un ritmo anual del 0,6%. El comunicado agregó que "si bien los datos de la inflación subyacente -que excluye precios de alimentos y combustibles- han mejorado un poco, los precios de la energía y otras materias primas han subido, y en meses recientes se han elevado algunos indicadores de la expectativa de inflación". Los mercados financieros reaccionaron con poca excitación ya que la baja de las tasas de interés fue lo que esperaba la mayoría de los expertos. La atención se centró en el tono del comunicado del Comité. "El Comité espera que la inflación se modere en los próximos trimestres como reflejo de la estabilidad que se proyecta para los precios de la energía y de otras materias primas", según la declaración. "Pero", advirtió el Comité, "se mantiene alta la incertidumbre sobre el panorama de la inflación". La decisión no fue unánime y dos de los miembros del Comité votaron contra el aflojamiento de la política monetaria y expresaron que preferían que se mantuviese la tasa de interés en el nivel que estaba.