El presidente de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, Ben Bernake, prometió hoy que el banco central actuará "a medida que sea necesario" para mitigar los efectos de la crisis hipotecaria que afecta al país. Bernake hizo este anuncio en una conferencia en Wyoming pocas horas antes de que el presidente de EEUU, George W. Bush, haga una declaración desde la Casa Blanca, en la que se espera que presente un plan de ayuda federal para los ciudadanos que no pueden afrontar el pago de sus hipotecas.
En su intervención ante expertos financieros, Bernake no especificó qué medidas adoptará la autoridad monetaria para paliar las consecuencias de la crisis del mercado de hipotecas de alto riesgo en EEUU -denominado "suprime"- en la economía del país y tranquilizar a inversores y entidades financieras. El máximo responsable del banco central argumentó que "no es responsabilidad de la FED -ni sería apropiado- proteger a las entidades crediticias e inversores de las consecuencias de sus decisiones financieras". No obstante, recalcó que la evolución de los mercados financieros puede tener un "amplio efecto económico", que será percibido por muchas personas ajenas a este sector, por lo que, aseguró, la FED "tiene que tener en cuenta estas consecuencias a la hora determinar sus políticas monetarias". Bernake recordó las medidas que ha tomado la FED en las últimas semanas para evitar que la falta de confianza en el sistema crediticio estadounidense, aquejado por la falta de liquidez, se extienda al sector financiero y afecte al crecimiento del país. El presidente de la FED se refirió a las inyecciones de dinero, a la reducción, en medio punto porcentual, de la tasa de descuento para los préstamos a bancos y al recorte de la tasa de los bonos del Tesoro, entre otras iniciativas, para demostrar la importancia que concede el banco central a esta crisis. En esta línea, Bernake destacó que la Reserva Federal "está preparada para tomar acciones adicionales, cuando sea necesario, para proveer a los mercados de liquidez y promover el funcionamiento ordenado de los mismos". De esta manera, la FED insiste, de nuevo, en que hará todo lo que esté a su alcance para tranquilizar a los mercados. En el mercado existe una gran expectación a que el siguiente paso de la FED sea la reducción, en un cuarto punto básico, de los tipos de interés, que permanecen en el 5,25% desde junio de 2006. Esta intervención podría producirse en la reunión que celebrará la FED el próximo 18 de septiembre, según los analistas. En cualquier caso, Bernake resaltó hoy que los indicadores económicos más recientes muestran que la economía estadounidense "continúa expandiéndose a un ritmo moderado" durante este verano, a pesar de la grave corrección del sector de la vivienda. El presidente de la autoridad monetaria de EEUU reconoció, sin embargo, que estos mismos datos no servirán para proyectar previsiones a corto y medio plazo de la inflación y la actividad económica del país, dada la evolución que ha tomado el mercado financiero. Por ello, Bernake se comprometió a "vigilar de cerca" los indicadores que se publiquen en los próximos meses. "La inseguridad alrededor de las previsiones económicas será más grande de lo normal y presentará un desafío para los políticos", porque tendrán que manejar el riesgo en sus estrategias para alcanzar los objetivos de crecimiento y estabilidad de los precios", concluyó Bernake.