La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó el martes la venta de la automotriz Chrysler LLC, respaldada por el Gobierno, a un grupo liderado por el fabricante italiano Fiat, en lo que es una victoria para la empresa estadounidense y el gobierno del presidente Obama.La corte rechazó una petición, de un fondos de pensiones del estado de Indiana y de otros grupos que se oponían a la venta, para retrasar el acuerdo y darles tiempo para encentrar la propuesta de Chrysler al grupo de Fiat, que incluye a un fondo sindical y a los gobiernos de Canadá y Estados Unidos.