La compra por parte de Ericsson de la filial CDMA de Nortel por US$1.130 millones "tiene sentido estratégico", dice un analista de Estocolmo. El negocio complementa los servicios de Ericsson en el mercado de equipos de telecomunicaciones de EEUU. Afirma que el precio parece justo, ni barato ni caro, aunque es difícil de valorar ya que no hay mucha información. Señala que las ventas de equipos de CDMA podrían estancarse aún más, aunque espera que las redes de tráfico de datos sigan siendo rentables durante varios años.