Situación perfectamente extrapolable al resto de Europa donde las entidades financieras se han convertido en el gran lastre de la renta variable. El Banco Santander y BBVA han cerrado con caídas que rozan el 6%, mientras que la banca nacional de la mano del Popular retrocede un 6,10%. Con la prima de riesgo disparada por encima de los 340 puntos básicos, el Ibex 35 firma un lunes negro a rebufo de las principales plazas europeas que han visto como el intento de Durao Barroso para compensar las palabras de Lagarde han pasado totalmente desapercibidas para los bajistas.

Mal comienzo de semana para las Bolsas europeas –a falta de referencia en Wall Street, cerrada por festividad del Día del Trabajador-. El Ibex 35 ha cerrado con un desplome del 4,69%, aunque salva los muebles al situarse en los 8.066 puntos. Especialmente perjudicada a lo largo de la jornada ha salido la constructora Sacyr Vallehermoso que se deja un 7,62%, en los 4,78 euros la acción. El origen del desplome habría que buscarlo en la petición ante la CNMV por parte del presidente de Repsol YPF a través de la que solicita la revisión del acuerdo alcanzado entre Luis del Rivero y la petrolera mejicana Pemex. Mientras, la otra parte implicada tampoco se libra de la condena y cede más de un 6%, hasta los 18,59 euros.

Con prácticamente toda la tabla en rojo, hay que descender tan sólo un escalón más para encontrar a la primera entidad arrastrada por la gran banca europea: Banco Popular se deja un 6,10%, en los 3,26 euros por título. En la que se ha convertido ya en la tercera mayor caída del año, las dos entidades de referencia dentro del Ibex 35, BBVA y Santander firman al compás de Europa caídas que rondan el 6%, hasta colocarse en los 5,69 y 5,76 euros, respectivamente.

El otro blue chip del mercado, Telefónica, retrocede posiciones hasta los 13,49 euros con una caída del 4,29%. Cabe destacar al único valor en verde de la tabla, ha sido para BME, con un ínfimo rebote del 0,51% y coloca sus acciones en los 19,60 euros.

Europa, en rojo
Si hace un par de semanas se creía que la situación no podía ser más convulsa, Christina Lagarde puso ayer la guinda al pastel. En una entrevista concedida al diario alemán Der Spiegel, la presidenta del FMI se atrevía a mencionar una posible ‘recesión inminente’. Ante esto, Durao Barroso se ha visto casi obligado a poner el contrapunto y rebaja el tono hasta hablar de ‘crecimiento modesto’.

Hoy Moody´s –por si fuera necesario inyectar algo más de incertidumbre en el mercado- ha anunciado una previsible rebaja de la calificación de las entidades financieras británicas, algo que ha provocado el desplome del sector en toda Europa. Deutsche Bank y Société Generale han sido las más perjudicadas, con recortes del 9 y 8%, respectivamente.

El Eurostoxx 50 ha cerrado con pérdidas del 5,11% y retrocede hasta los 2.107 puntos; el Dax germano cede ligeramente por encima, hasta un 5,28% abajo, mientras que el Cac 40 se deja por encima del 4%.

La prima de riesgo, que parecía contenida por debajo de los 300 puntos básicos, se ha disparado por encima de los 340 este lunes negro. El oro ha vuelto a marcar un nuevo máximo histórico y se encamina hacia los 1.900 dólares tras cerrar en el mercado londinense con un rebote del 1,05%, en los 1.875 dólares. Mientras, el par euro/dólar tontea con la pérdida del 1,41.