La Asociación Española de Banca (AEB) considera que la normalización de la crisis financiera se está retrasando "cada vez más", lo que perjudica al entorno económico internacional, cuyo empeoramiento podría alargarse hasta "bien entrado el próximo año". En el aniversario del estallido de la crisis "subprime" de Estados Unidos en Europa, la patronal bancaria reconoce que la economía española y su sistema financiero son más dependientes y vulnerables al cierre prolongado de los mercados que otros países. No obstante, para la AEB, a la banca española esta crisis le ha dado la oportunidad de mostrar la fortaleza de sus balances, su prudente gestión de riesgos y las buenas prácticas de transparencia con las que desarrollan su negocio. Ello justifica que por el momento la crisis financiera internacional no haya afectado de manera directa a la banca en España.
En este sentido, la AEB recuerda que la banca española financia con depósitos casi el 80% de su cartera crediticia, un ratio muy superior a la media europea, que le permite partir de una posición de fortaleza. No obstante, añade, la economía española tiene un déficit de balanza de pagos "muy importante", cuya financiación debe hacerse con ahorro externo, lo que la hace por tanto "más vulnerable". Así, la desaceleración del crecimiento de la economía, que tiene su origen "en el agotamiento del "boom" inmobiliario", se ha visto agravada por el endurecimiento de la crisis financiera internacional, considera la patronal. Un punto positivo para la banca española A diferencia de muchos de sus competidores americanos y europeos, explica, los bancos españoles han estado centrados en su negocio tradicional y no han invertido, intermediado ni titulizado hipotecas "subprime" ni otros instrumentos financieros tóxicos. Todas estas circunstancias han contribuido a que, por el momento, la crisis financiera internacional no haya afectado de manera directa a la banca en España. La cotización de las entidades, sin embargo, sí que ha caído, aunque menos que la de sus competidores internacionales, lo que, en opinión de la patronal, indica que los mercados discriminan entre unas y otras. Los inversores deberían discriminar de forma más determinante todavía, subraya la AEB, pero para ello es necesario que las entidades americanas y europeas declaren sus pérdidas y permitan así a los mercados valorar correctamente los riesgos, recuperar la confianza y volver a la normalidad. En cuanto a la tasa de morosidad creciente de la banca española, la patronal afirma que la ventaja que tienen las entidades es que parten de niveles muy bajos, lo que proporciona los fondos necesarios para hacer frente a las dotaciones por impagos y mayor tiempo para superar la fase negativa del ciclo.