La compañía japonesa Kyocera obtuvo un beneficio neto de 8.728 millones de yenes (65 millones de euros) en los seis primeros meses de su ejercicio fiscal, lo que representa un retroceso del 80,7% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente. La facturación del grupo nipón alcanzó los 483.903 millones de yenes (3.638 millones de euros), un 26,5% menos, por la caída de la demanda de componentes de terminales y las ventas de equipos informáticos en Japón y EEUU, así como por la reducción de la inversión en tecnología.