La caída sufrida el jueves por Grifols en la última sesión (-12 por ciento)  fue una reacción "comprensible, aunque injustificada" a las previsiones de crecimiento anunciadas previamente por la compañía, según JP Morgan. La correduría eleva en 0,1% sus estimaciones de BPA para 2009 y 2010, pero reduce moderadamente las previsiones del margen Ebitda para 2009, en el que prevé un crecimiento de 50 puntos básicos. JP Morgan recomienda sobreponderar con precio objetivo de 20,50 euros.