Iberdrola propondrá en su próxima junta general de acionistas, que se celebrará el 13 de abril, un dividendo complementaria con cargo a los resultados de 2018 de 0,183 euros por acción.

Esta retribución a los accionistas de la compañía eléctrica junto a los 0,140 euros brutos repartidos el 29 de enero elevan el dividendo de Iberdrola un 4,2% este año respecto a 2017. Iberdrola repartió en 2017 un dividendo de 0,310 euros brutos en total.

Iberdrola obtuvo en 2017 un beneficio neto de 2.804 millones de euros, lo que supuso un incremento del 3,7% en comparación con el mismo período del año anterior. La eléctrica bate las previsiones de los analistas que esperaban unos beneficios de 2.788 millones de euros.

La compañía presidida por José Ignacio Sánchez Galán justificó el crecimiento del beneficio a los negocios de redes, principalmente en Estados Unidos, y renovables, así como a la integración desde septiembre de Neoenergia en Brasil, que contrastan con el pobre rendimiento de su negocio español de generación lastrado por el impacto de la sequía.

En el acumulado de 2018 la rentabilidad de las acciones de Iberdrola en el Ibex 35 cae un 4,5%, mientras que en la sesión de este viernes suben un 0,6% hasta los 6,036 euros por acción. La eléctrica presenta una rentabilidad por dividendo del 5,68%.

Por análisis técnico, según asegura Eduardo Faus, de Renta 4, la cotización "ha chocado contra los máximos históricos marcados en el año 2007, desencadenando una fuerte corrección. La fuerte corrección ha perdido la tendencia alcista nacida en los mínimos del año 2012. Ha entrado en un terreno de peor comportamiento relativo respecto al Ibex del que siempre se ha venido derivando prolongaciones temporales y en intensidad del mismo".

 

 

"La reacción alcista nacida en los mínimos de 2012 tiene visos de ser parte de un proceso correctivo complejo iniciado en el año 2007. Los indicadores lentos muestran procesos de reversión atípicos, propios de la antesala de nacimiento de tendencias importantes en el medio/largo plazo", explica el analista.

 

"Presenta divergencias bajistas poco comunes en sus indicadores lentos, generalmente asociadas a procesos de consolidación/corrección temporalmente duraderos. En base a estos puntos podemos afirmar que a nivel técnico el escenario más probable en el medio(largo plazo es haber iniciado desde los máximos del año pasado en 7 euros un proceso consolidativo/correctivo de cierta importancia", apunta Faus.

 

Corto plazo; lo más probable es que se geste un rebote técnico:

"La situación de sobreventa alcanzada en 5,8 euros está gestando un amago de estabilización en la zona, el cual tiene probabilidades de transformarse durante las próximas sesiones en un rebote técnico de cierta importancia, corrigiendo los excesos provocados. En este sentido pensamos que la zona de resistencia más importante se localiza en los entornos de 6,75 euros", subraya Faus.

 

"En base a todo lo expuesto y combinando la información de ambos marcos temporales pensando que lo más probable es que se geste un rebote importante durante las próximas semanas que sería una oportunidad para vender pensando en el medio/largo plazo", señala.