Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 1.800,5 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un aumento del 15,2% respecto al mismo periodo de 2011.

El resultado de Iberdrola se vio impulsado por el crecimiento del 74% registrado en el negocio internacional, que permitió amortiguar la caída del 44% contabilizada en el mercado doméstico.

La cifra de negocio de la energética creció un 9,3% entre enero y junio, hasta sumar 16.992,5 millones de euros, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 4.087 millones, un 2% más. Esta progresión del Ebitda ha sido justificada por el crecimiento de los negocios regulado y renovable, que aportaron casi un 75% del total.