El ex presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense Alan Greenspan pronostica una caída "superior a la que muchos esperan" de los precios de la vivienda en EEUU y afirma que existe una "burbuja" en ese sector. Además, Greenspan pide a sus sucesores al frente de la FED que no caigan en la tentación de recortar los tipos de interés drásticamente porque el riesgo inflacionario es mayor ahora que cuando él estaba al frente de esta institución.
En unas declaraciones al diario "Financial Times" con motivo de la publicación de su autobiografía, "The Age of Turbulence", Greenspan advierte a sus sucesores, que se reúnen mañana para fijar los tipos de interés, contra la tentación de reducirlos drásticamente, ya que el riesgo de "rebrote inflacionario" es mayor ahora que cuando él estaba al frente de la institución. Greenspan predice como mínimo una caída próxima al 10% de los precios de la vivienda en Estados Unidos y agrega que no le sorprendería que aquélla fuera incluso de dos dígitos. Según el experto estadounidense, el precio del riesgo había caído a niveles bajísimos, "imposibles de sostener: los inversores habían desarrollado una adicción de cocainómanos a los valores apoyados en activos que ofrecían una rentabilidad algo superior a la de los bonos del Tesoro". Los instrumentos de inversión fuera de balance que emitieron buena parte del papel comercial basado en activos eran un nuevo "desastre de las cajas de ahorros e hipotecas estadounidenses" que tenía que producirse por la desproporción entre los activos y el pasivo. En otra entrevista, esta vez con "The Daily Telegraph", Greenspan señala que lo extraño es que la crisis, inevitable, haya tardado tanto tiempo en estallar. "Sinceramente me sorprendió que haya tardado desde el otoño del 2005 hasta el del 2007 en producirse", afirma Greenspan, quien reconoce, sin embargo, que es muy difícil hacer predicciones al respecto. Según Greenspan, el mercado de hipotecas de alto riesgo ("subprime") "no habría sido un problema económico si no hubiésemos asegurado (toda esa deuda) y la hubiésemos exportado", vendiéndola a inversores de todo el mundo. Resultan, por otro lado, difíciles de valorar obligaciones complejas y opacas tan cargadas de deuda, agrega el ex presidente de la Reserva Federal, según el cual lo que desencadenó el proceso es "el convencimiento de que algo falla en esos instrumentos (financieros)". "Tenía que ocurrir algo. Si no hubiese sido el mercado "subprime" en Estados Unidos, habría sido alguna otra cosa. El mercado 'subprime' norteamericano era el eslabón débil de nuestro sistema", explica Greenspan. Según Greenspan, los márgenes de rendimiento ("spreads") han sido demasiado estrechos durante demasiado tiempo, y en algún momento tenía que producirse algo que obligara a "abrir esos márgenes y las primas de riesgo". "No se puede reprimir algo innato como es la naturaleza humana. No pueden suprimirse indefinidamente los 'spreads'. Se tiene que producir un choque, y finalmente se impone la naturaleza humana", agrega. Greenspan recuerda que ha habido otras burbujas, desde la llamada "burbuja especulativa de los tulipanes" (siglo XVII) o , en 1720, la de la Compañía (británica) del Mar del Sur, y explica que es imposible desactivarlas hasta que estallan por sí mismas. El problema real está, sin embargo, en el papel comercial apoyado por activos, lo que "constituye una gran sorpresa para todos". "El motivo es que muchos de esos vehículos especiales de inversión consisten en hipotecas de alto riesgo financiadas por papel comercial a corto plazo", señala. "Es posible que la estabilidad de la economía subyacente tanto en Estados Unidos como en el mundo en general está en que esta crisis financiera termine disipándose como un huracán que golpea la costa y conforme se adentra en una zona de montañas pierde fuerza y pasa de la categoría cinco a la dos", señala.