Galán (Iberdrola) destaca la electrificación como clave para precios energéticos estables

El presidente de Iberdrola , Ignacio Sánchez Galán, ha subrayado la importancia de la electrificación como un camino fundamental para lograr precios energéticos más estables, fomentar la creación de empleo y promover la sostenibilidad en el sector energético.

En el marco de la 'Abu Dhabi Sustainability Week', una destacada cumbre en Oriente Medio y el Norte de África centrada en energía y desarrollo sostenible, Ignacio Sánchez Galán, máximo mandatario de Iberdrola, compartió su visión sobre el avance de la electrificación en diversos ámbitos, como la movilidad eléctrica, las bombas de calor, la industria, los centros de datos y la inteligencia artificial.

Galán hizo hincapié en la importancia de priorizar tecnologías autóctonas, competitivas y sostenibles, adaptadas a los recursos naturales de cada región, como parte fundamental para impulsar la electrificación de manera eficiente y responsable.

Papel de las redes eléctricas en la seguridad de suministro

El presidente de Iberdrola también resaltó el papel crucial que desempeñan las redes eléctricas en garantizar la seguridad del suministro y en habilitar todas las ventajas que conlleva la electrificación en diferentes sectores.

Durante su intervención en el panel 'Charging Ahead: Scaling Renewables for the Next Wave of Demand', Ignacio Sánchez Galán compartió escenario con destacados líderes del sector energético, como Mohamed Jameel Al Ramahi, CEO de Masdar, con quien Iberdrola ha establecido acuerdos significativos que han dado lugar a importantes coinversiones en parques eólicos marinos en el Reino Unido y Gran Bretaña.

Además, estuvieron presentes Catherine MacGregor, CEO de la energética francesa Engie, y Andres Gluski, CEO de la americana AES, con quienes se discutió sobre el impulso de las energías renovables para satisfacer la creciente demanda energética.

Inversiones previstas por Iberdrola

En cuanto a las proyecciones de inversión de Iberdrola, la compañía tiene previsto destinar más de 58.000 millones de euros hasta 2028, centrándose principalmente en el desarrollo de redes eléctricas de transporte y distribución en el Reino Unido y los Estados Unidos, como parte de su compromiso con la transición energética y la promoción de un modelo más sostenible y eficiente a nivel global.