El fabricante estadounidense de automóviles Ford ha puesto fin al principio de acuerdo que mantenía para la venta de su planta de producción de interiores de automóviles en Estados Unidos con la empresa Johnson Controls, ya que la difícil situación económica de Estados Unidos ha dificultado el precio final de la operación, informó hoy la compañía en un comunicado. La firma del óvalo señaló que el proceso de negociación con Johnson Controls para la venta de la factoría de Saline, en el Estado de Michigan, ha terminado "de mutuo acuerdo" entre ambas partes, ya que las condiciones de negocio se han dificultado en los últimos meses. Ford señaló que el incremento del precio del combustible, la debilidad del sector de la construcción y la reducción de la demanda de todoterrenos en Estados Unidos han dificultado las negociaciones entre las dos entidades.