Bruno Figueras, que junto con el empresario Rafael Sunyol controla el 55% de Habitat, el grupo Ferrovial (20%) y la banca acreedora, se han dado más tiempo en la junta de la sociedad celebrada hoy para negociar una salida para la compañía. En concreto, se han otorgado un mes para encontrar durante el próximo enero un acuerdo que evite que la sociedad vaya a proceso concursal, equivalente a la anterior suspensión de pagos, ya que no puede hacer frente al crédito sindicado de 1.745 millones que solicitó a finales del año pasado para comprar la división de Ferrovial Inmobiliaria.
El acuerdo se ha limitado a los accionistas mayoritarios, pero no ha incluido a los minoritarios, que controlan el 25% y que han preferido abstenerse para no apoyar una solución que sienten que les perjudica, han explicado a Efe fuentes financieras conocedoras de la junta. La junta general extraordinaria de accionistas de Habitat se ha reunido hoy a puerta cerrada en Barcelona para intentar llegar a un acuerdo, pero sólo han acordado ganar tiempo y reducir el consejo de administración de los actuales 16 miembros a media docena de personas, entre las que estará el ex consejero delegado de Colonial Juan José Bruguera en calidad de consejero independiente. Mañana Habitat tenía que pagar 295 millones correspondientes al plazo principal del crédito, pero los bancos han confirmado hoy que aceptan un aplazamiento, con lo que se da tiempo durante el mes de enero a acordar una nueva refinanciación. Nadie de la compañía ha aceptado recibir a la docena de periodistas que ha acudido a la sede de Habitat y la explicación se reducirá a un comunicado que harán público esta tarde. El acuerdo de hoy sólo supone un prórroga para tener más tiempo pero ninguna de las partes, ni la banca ni Ferrovial, han aceptado convertir parte de sus créditos con Habitat en participativos, lo que hubiera concretado el apoyo financiero a la compañía. Portavoces de Ferrovial se han limitado a señalar que el resultado de la junta ha sido positivo y que están abiertos en el futuro a apoyar a Habitat. Por su parte, los representantes de accionistas minoritarios de Habitat no han aceptado aportar más fondos en una hipotética futura ampliación de capital. Estos socios, liderados por Leopoldo Rodés, han aportado 50 millones de euros y se reparten un 25% de la compañía, en un grupo en el que se encuentran Dolores Ortega (sobrina del presidente de Inditex, Amancio Ortega), Emilio Cuatrecasas, Antonio Castro (propietario de Hesperia), Isaac Andik (Mango) y la familia Rodés. Estos socios han pedido explicaciones sobre la situación de parálisis financiera en que se encuentra la sociedad y han encontrado las que ha ofrecido la compañía como totalmente insuficientes. Sin embargo, Bruno Figueras ha conseguido que este grupo no vete el acuerdo de los mayoritarios, con lo que ha logrado algo de oxígeno ante una situación en la que Habitat quedaría abocada al proceso concursal. Habitat compró a Ferrovial su división inmobiliaria por un importe total de 2.200 millones y, tras esta adquisición, la inmobiliaria catalana presidida por Bruno Figueras pasó a facturar 993 millones anuales y, de golpe, se convertió en la primera promotora de Cataluña, quintuplicando su tamaño. Sin embargo, Habitat llevó a cabo esta operación sin aportar caja y ahora tiene problema para retornar el crédito y, de hecho, el pasado mes de noviembre el grupo admitió que sólo devolvería durante este ejercicio 375 millones, por debajo de los 450 millones que se había comprometido a abonar a la banca acreedora en el año en curso. Entre los bancos acreedores están La Caixa, Banco Sabadell, Banco Popular, Caixa Cataluña, el Instituto Catalán de Finanzas, el ICO, The Royal Bak of Scotland, Barclays y Rabobank.