La Reserva Federal (Fed) estadounidense se declaró dispuesta a actuar en caso de agravamiento de la situación en los mercados financieros, en su reunión del 7 de agosto pasado, cuyas actas fueron publicadas el martes. Según la FED, una degradación de las condiciones financieras no puede ser excluida y en la medida en que tal posibilidad podría afectar las perspectivas de crecimiento, podría exigir una respuesta por parte del banco central.
Esta reunión se realizó el 7 de agosto, días antes de que la turbulencia ligada a la crisis de los créditos 'subprime' en los mercados financieros, hiciera caer a las bolsas mundiales. El 17 de agosto, la Fed redujo en medio punto el nivel de su tipo de descuento. Los miembros del banco central estadounidense también había subrayado en esa reunión que el ajuste en marcha en el sector inmobiliario residencial iba 'sin duda a frenar el crecimiento durante varios trimestres' y que este factor se mantenía como 'una fuente mayor de incertidumbre' en cuanto a las perspectivas económicas. En lo que respecta a la inflación, la Fed había estimado que los últimos indicadores positivos había estado probablemente 'contenidos por factores transitorios', y que no aportaban 'una prueba convincente' de una desaceleración en marcha. Según el documento de la FED, sin embargo, los participantes consideraron que la leve reducción de las presiones sobre los recursos y la estabilidad de las expectativas de inflación permitirían sin duda una moderación gradual de la inflación' subyacente.