La última onda bajista del Ibex35 ha llevado al índice desde los más de 12.200 puntos de enero de 2010 a los entornos de los 6.000 puntos en julio del año pasado.

Grosso modo, pasó a valer la mitad en apenas dos años y medio. Una caída tan brusca ha tenido su reacción alcista, cuyo objetivo teórico para las próximas semanas- meses es la directriz mostrada en el gráfico en color naranja, que no es tanteada desde junio de 2011. El nivel actual que podría detener la recuperación está en torno a los 8800-8900 puntos. Ojo, que si lo vemos más allá de forma sostenida podríamos estar atisbando un cambio de tendencia. Todo es posible, pero hay que ir paso a paso.



En el gráfico mostrado a continuación vemos de manera más detallada la evolución del índice, con un doble intento de perforación por debajo de los 6000 puntos en junio y agosto de 2012 que finalmente fue un doble suelo confirmándose la recuperación una vez superados los 7250 puntos. En aquella época veíamos la prima de riesgo país en niveles de máximos históricos, con rumores de intervención del Banco Central y otros negros nubarrones en el horizonte.
Los gráficos permiten leer la historia, y esta ha sido que desde entonces el índice ha subido casi un 50 por ciento desde mínimos.



En el siguiente gráfico vemos la situación más a corto plazo. Ha estado describiendo un canal desde los 8750 puntos del mes de enero hasta los 7500 de finales de junio en lo que parecía una perforación de la base del mismo. Esta falsa ruptura catapultó la cotización confirmando la lectura de las falsas rupturas: dar más fuerza a la cotización en el sentido contrario. Además coincidía con un tercer apoyo en la base del canal, lo cual daba más credibilidad al hecho de meterse de nuevo en el rango. En la actualidad tenemos al índice próximo a un nivel importante de resistencia, los 8250 puntos.

Cuando parecía que Telefónica iba a ayudar a tirar del índice, aupada por la noticia de que iba de compras por Europa, la operadora se está dando la vuelta y está lastrando al indicador. Pero no demos todo por perdido, mientras ésta no pierda los 10.10€ al cierre aún hay esperanzas. Superados los 8250 puntos del índice, habría que poner las miras en la parte alta del canal, los 8500; de lo contrario, esperar un apoyo en los 7900 puntos.



En resumen, un año después tenemos un Ibex que, a pesar de convulsiones políticas y distracciones varias, refleja una realidad incuestionable de la economía española: que nuestras grandes empresas siguen dando beneficios, siguen diversificándose y exportando, que las aguas corren algo más mansas en los mercados de deuda y que a corto pueden verse subidas adicionales. Si no, ya sabemos: a ejecutar stops, que más vale pájaro en mano….