Las modas cambian y no es de extrañar que Europa se deje influenciar por tendencias más que asumidas al otro lado del Atlántico. La preocupación por los dividendos ha llegado al centro del espíritu inversor y son muchos los que, en tiempos de bandazos, optan por un picking de compañías con alta rentabilidad precisamente en base a dividendos, sabiéndose receptores de la bonanza de los fundamentales de la empresa con independencia de su recorrido en bolsa. Compañías como Siemens o SAP se encuentran en la quiniela y, entre las españolas, Repsol, últimamente en boca de muchos a pesar de Pemex.

La renta fija ha pasado a ser una creencia pasada, no sólo por su escasa rentabilidad sino por lo perjudicada que puede salir en base a tipos de interés y de la inflación. Los expertos de la mayor firma mundial de ETF, Blackrock, se centran en uno de los clásicos en los que se apoya la renta fija: los planes de pensiones. Alice Gaskell, gestora de carteras en Europa, atribuye este concepto a ‘una costumbre política’ más que a una cuestión de economía real. ‘Se suponía que era un elemento de cara al retiro, pero una cartera de renta fija es algo para el pasado, no de cara al futuro’. Y es que los datos cantan. La población mundial en edad de jubilarse se incrementará de los 737 millones según datos de 2010 hasta los 2.000 millones de personas en el año 2050.

Según apuntan los analistas, en los últimos diez años en Europa se ha pasado de una incultura general en materia de dividendos a seleccionar carteras en su integridad sólo en base a este criterio. Algo que para Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, ‘vuelve a tener mucho sentido en este momento puesto que no vamos a ver subidas bursátiles muy fuertes’ en este próximo año.

‘Es muy inmaduro’, sostiene Gaskell, ‘la gente no mira a los dividendos en contraste con Reino Unido o Estados Unidos. Se puede añadir un gran valor a partir de la recogida de capital que se obtiene precisamente a partir de su rentabilidad’. Afortunadamente las tendencias pasan y los europeos parecen haber comenzado a percatarse de hechos tan obvios como que Europa cuenta, de media, con un yield del 6%. Además, la actual crisis económica ha hecho que empresas centradas en el mundo de las telecomunicaciones, del consumo o de la industria cortaran el grifo de la inversión, es decir, más caja, más cash y opción de importantes dividendos. De hecho, muchos analistas sostienen que ahora las compañías están centradas principalmente en el retorno de capitales para sus inversores.


Telecomunicaciones e industria, los grandes dividendos
‘Si piensas en invertir, miras a Europa’, afirma categórica Alice Gaskell que apunta a que dos sectores concretos: telecos y la industria. ‘Las compañías industriales tienen mucha liquidez. Además, los dividendos están seguros en este sector teniendo en cuenta que están centradas en los servicios con lo que podrían generar cash incluso si el sector se ralentiza’.

En el caso de las telecomunicaciones, la clave ‘es que se muestran extremadamente baratas’. En el otro extremo aparecen las compañías relacionadas con la industria química y las commodities donde, según Gaskell, ‘se está formando una burbuja’.

Por compañías concretas, la primera opción pasa por un clásico: Siemens. La germana gusta y mucho, no sólo a los gestores, sino también a los inversores particulares. En el último mes, sus títulos se han revalorizado más de un 14% y hoy sus acciones en la Bolsa de Frankfurt se pagan a 74 euros el título. La previsión de los expertos de Blackrock es que de cara al próximo año su dividendo suba por encima del 5%. Tanto es así que Álvaro Blasco, director de Atlas Capital, refrenda esta postura al asegurar que se trata ‘de una gran operación pensando en el largo plazo’.

La compañía de software SAP es casi un diamante sin esculpir. En estos momentos, presenta al mercado un dividendo del 2,4%, pero ‘aumentará a lo largo de los dos próximos años hasta los dos dígitos’.

Fuera del sector de telecomunicaciones, Zurich Financial Services es otro valor que gusta y mucho a los gestores. Cuenta con un yield del 9% e ‘irán convirtiéndose cada vez en mayores’. Sus títulos se pagan caros, a 195 euros dentro del selectivo suizo.

Otra que cotiza en la Bolsa de Zurich, Nestlé, es ‘a todas luces, una de las compañías más seguras. Cuenta con un dividendo muy estable del 4%’. En el último mes, sus títulos se han revalorizado cerca de un 3% hasta alcanzar los 50 euros actuales.


Repsol, sí; nada de Telefónica

Es curioso como contrasta la opinión de los expertos sobre compañías tan fiables como Telefónica. Está siempre a la cabeza de toda cartera en base a dividendos, obviamente, pero sus malos resultados en España –a pesar del incremento del balance proveniente de Latinoamérica-está empezando a hacer mella sobre su credibilidad. ‘Existe cierto riesgo en invertir en Telefónica. La compañía está siendo muy clara en su desarrollo, pero podríamos llevarnos alguna sorpresa sobre su política de dividendos’. El dividendo a fecha de 13 de octubre oscilaría en los 12,8%.

Repsol YPF es la única española que se encuentra dentro de las apuestas en base a dividendos. Actualmente con un 5% de yield ‘ha demostrado haber hecho un importante cambio en los últimos años’. De hecho, los gestores de Blackrock se inclinan por ‘España e Italia frente a Portugal y Grecia, mercados que muestran importantes atractivos’. Cabe recordar, además, que la petrolera será una de las grandes beneficiadas en el cambio de ciclo cuando la ralentización (o seudorecesión) dé carpetazo y lleguen las bondades nuevamente del sistema capitalista que da la sensación que últimamente está poniendo a prueba -en exceso- la fidelidad de los inversores.