Tras la reunión del Consejo de Ministros, la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado la aprobación de los Presupuestos Generales para 2012 que implican el mayor ajuste en la historia de la Democracia, porque “estamos ante una situación límite”.
Sáenz ha asegurado que las reformas son necesarias para “dar la vuelta a la situación”. La vicepresidenta ha comentado que los ministerios también reducirán los gastos en sus “propias casas” y ha señalado que los recortes se situarán en un 16,9% de media, por encima incluso del 14% al 15% que había indicado esta semana el presidente Rajoy.

Ha insistido en que “queremos salir de la situación económica actual, volver a crecer y generar empleo”. Por esta razón, explica, los ministros han decidido mantener algunos aspectos importantes del sistema social como la actualización de las jubilaciones, mantener el pago del desempleo, algunos costes sociales como las becas y, en sus palabras, “congelar los sueldos de los funcionarios” en vez de bajarlos.

Adicionalmente, y con respecto a los impuestos, ha asegurado que no subirá el IVA para evitar un impacto negativo sobre el consumo. No obstante, sí aumentarán el impuesto de Sociedades para las grandes empresas.

En cuanto al déficit tarifario (que el ministro de Industria, José Manuel Soria, cifra en 24.000 millones de euros), la vicepresidenta ha asegurado que “se repartirá equitativamente”.