El paro en la Unión Europea aumentó en 6,1 millones de personas entre la primavera de 2008 y septiembre de este año, hasta situarse en 22,1 millones de trabajadores. España aportó uno de cada tres de estos nuevos desempleados (32% del total), según el informe anual de empleo difundido hoy por la Comisión Europea. Aunque las tasas de paro han subido durante el último año en todos los Estados miembros, el informe destaca que la severidad del aumento varía considerablemente según el país. El incremento ha sido "abrupto" en España o Irlanda, que han doblado su tasa de paro, y en los países bálticos, donde el número de desempleados se ha triplicado. Sin embargo, el paro se ha mantenido bajo en Austria o en Países Bajos.