La Comisión de Valores de EEUU (SEC) y la Reserva Federal (Fed) fueron advertidos por empleados de Merrill Lynch sobre las incorrecciones existentes en la contabilidad de Lehman Brothers, por aquel entonces su rival en el sector de banca de inversión en Wall Street, varios meses antes de que se precipitara la quiebra de la entidad en septiembre de 2008, según informa el diario 'Financial Times'.
Varios ex empleados de Merrill Lynch reconocen que por motivos de competencia habían contactado con los reguladores para advertirles de los métodos empleados por Lehman para calcular su posición de liquidez y admiten que estos contactos vinieron provocados por la creciente presión que sufría Merrill por parte de competidores y clientes ante las especulaciones de que la propia entidad fuera menos líquida que Lehman.

En concreto, los ex empleados de Merrill señalan que contactaron con los reguladores después de que Lehman publicara una estimación de su posición de liquidez en el primer trimestre de 2008 en la que el banco de inversión se presentaba como más sólido que varios de sus competidores, incluyendo a Merrill.

De hecho, en aquella época la cúpula directiva de Lehman indicó a al consejo de la entidad que el banco de inversión contaba "con la posición de liquidez más sólida entre las entidades de corretaje".

"Comenzamos a recibir llamadas de la competencia y de nuestros inversores. Desde entonces no consideramos creíbles las cifra de Lehman y contactamos con los reguladores", confiesa un ex empleado de Merrill que ahora trabaja en otro gran banco.

De hecho, otro ex empleado señala que Merrill se planteó cambiar la manera en la que calculaba su liquidez. "Lehman estaba diciéndole al mundo que contaba con liquidez de sobra y nosotros sabíamos que no podían estar mejor que nosotros", afirma.

La semana pasada un informe encargado por el Tribunal de Quiebras neoyorquino ante el que Lehman Brothers se declaró en bancarrota en septiembre de 2008 aseguraba que los responsables del banco de inversión maquillaron sus cuentas para esconder las dificultades de la entidad.