El transporte de mercancías por carretera ha caído entre un 15 y un 20% en lo que va de año y, en algunos sectores, hasta un 25%, indicó hoy el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), Marcos Montero Ruiz. La "preocupante" bajada de actividad en otros sectores como el de venta de vehículos, de electrodomésticos o, en general, el consumo, está afectando al de carga y si no se pone toda la buena voluntad para que la crisis dure lo menos posible, "desgraciadamente muchas empresas de transporte van a desaparecer", sentenció.
Tras recibir de las manos de la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez -junto con otros trece premiados- la Medalla al Mérito del Transporte Terrestre, Montero insistió en que la actividad en el sector está cayendo de manera muy fuerte. Reconoció que esta situación está sujeta a muchos problemas que tiene que resolver el propio sector -tarifas, precios, mercado y clientes, pero también existe una serie de cuestiones que debe solucionar la administración, tanto la española como la europea. Entre ellos, destacó que se debe corregir todo lo que se ha venido legislando mal durante años como euro-viñeta, pesos y dimensiones o fiscalidad de los gasóleos a nivel europeo. Otra asignatura pendiente son las restricciones al tráfico, para las que hay que buscar la mejor solución, así como el tema de infraestructuras para el desarrollo del transporte intermodal. Para paliar todos estos problemas la patronal tiene tres propuestas concretas en las que trabajar con fomento, entra las que figura el aumento hasta los 80 millones de euros de las ayudas por el abandono de la actividad, porque "pensamos que es una buena medida social que también alivia un poquito la atomización y, por otra parte, hace a las compañías trabajar en la dirección correcta del incremento empresarial". Montero, quien reconoció que existe buena voluntad por parte de la ministra, hizo, no obstante, hincapié en que, ante la crispación del sector, más vale que "la administración, y no solamente Fomento, sino el resto de ministerios implicados entiendan la urgencia de resolver determinadas cuestiones". Lo que solicita el sector no son tanto subvenciones, que "hay que acabar con ellas", sino que el Gobierno "haga lo que tiene que hacer", que es -en su opinión- darle transparencia al mercado, que los empresarios tengan un mismo marco de actuación y que no haya dobles lenguajes. Para Montero, esta es la única forma de ir equilibrando con los mismos costes la fiscalidad y todos los problemas que tiene contraídos el sector de transporte por carretera.