Brasil es el segundo gran mercado de Telefónica. En el tercer trimestre del año y a cierre de 2016 el país latinoamericano le aportaba casi los mismos ingresos que el negocio nacional, un 25% de los ingresos llegan de las arcas españolas y un 23% de los ahorros de los brasileños.

La compañía, que opera con la marca comercial Vivo, es el líder en el mercado brasileño de telefonía móvil con un aumento de los clientes de dos puntos en cuota de mercado en este ejercicio, lo que supone cerca de 700.000 líneas en el año y cerca de 74 millones de clientes. En España, por su parte, también ocupa una posición de liderazgo y tiene algo más del 30% de cuota de mercado en el móvil. En el primer semestre del año la ‘teleco’ que dirige José María Álvarez-Pallete sumó siete meses seguidos de altas netas de clientes, su mejor racha desde 2009.

En el parqué español, sin embargo, Telefónica es una de las grandes decepciones del año entre los pesos pesados del Ibex 35 junto a Inditex, ya que ambas acumulan retrocesos en el acumulado del año. En el caso de la textil fundada por Amancio Ortega se deja un 9,45% y en el caso de la ‘teleco’ un 2,7%.

La gran diferencia entre ambas es que la rentabilidad por dividendo de la compañía gallega es del 1,71%, mientras que el dividendo de Telefónica renta un 4,67%. Los analistas no tienen una postura clara respecto a si mantener o comprar sus acciones: el 50% de los expertos que sigue su cotización recomiendan comprar, un 44% por mantener y un 6% por vender. Tiene un ratio precio-beneficio (PER) de 10,56 y cotiza a un precio por valor en libros de 1,91 veces.

Esto le deja un potencial de revalorización del 21,4% hasta los 10,39 euros en el que se sitúa el precio objetivo de sus títulos. Aunque su rentabilidad en el año es negativa, respecto a noviembre de 2016 sus acciones suben un 7,9%.

En los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión la compañía no presenta un buen aspecto y tiene una nota de dos, salvo una volatilidad decreciente tanto en el corto como en el medio plazo y el volumen a medio plazo es creciente. Sin embargo, el volumen a largo plazo es decreciente, el momento total es negativo y la tendencia tanto a largo como a medio plazo es bajista.

Telefónica Brasil, por su parte, cotiza en el principal índice brasileño, el Bovespa, y se revaloriza en lo que va de año un 12,6%, tiene un potencial de revalorización del 9,2% hasta los 53,73 reales y cuenta con el apoyo mayoritario de los analistas: el 80% aconseja comprar sus acciones y un 20% por mantener. Cotiza a un precio por valor en libros de 1,21 veces y tiene un PER de 14,7.

La filial brasileña de Telefónica tiene una rentabilidad por dividendo del 2,35%. Para un inversor español, el principal problema que representa Telefónica Brasil es la depreciación que este año sufre el real un 10,16% respecto al euro, por lo que la rentabilidad de las acciones y del dividendo se vería lastrada por el freno de la divisa brasileña.

Telefónica será una de las compañías que participarán en el Foro Latibex de este año que se celebrará en el Palacio de la Bolsa de Madrid entre el jueves 23 y el viernes 24 de noviembre. En concreto, participará Christoph Steck, director de políticas pública e Internet de Telefónica en la mesa ‘retos tecnológicos del sector financiero: el blockchain’ que se celebrará el jueves.