Eficiencia, diversificación, simplicidad operativa y trasnsparencia son las principales características del éxito de los ETF.  Los expertos del sector creen que la rebaja de costes, mejora de la rentabilidad y una fiscalidad óptima hacen de estos productos un vehículo atractivo para canalizar el ahorro del inversor particular.  Estos son los retos  - y las oportunidades- que ofrece el sector.

 

El crecimiento de la gestión pasiva en los últimos años es innegable. Y el potencial que tiene, especialmente en el mercado español, también lo es. De hecho los expertos creen que será la próxima “gran ola” del sector. Las ventajas de operar con productos como los ETFs son numerosas: la diversificación, que combina características de una acción (se compra y vende en tiempo real)  y de un fondo (permite reembolsos y traspasos), la simplicidad operativa o que tiene costes más reducidos son solo algunas de las más destacadas.  A ello se une que es un producto fácil de entender. César Muro, Director de distribución pasiva en Iberia DWS reconoce que “la conveniencia y fiabilidad para conseguir el objetivo que persigue es uno de los éxitos de los ETF. Poniendo el acento en el coste pues no sabrás lo que te va a dar el mercado pero sí lo que te va a costar operar en él”.  En este sentido, en el sector no se habla de “guerra de costes” si no de un “crecimiento de la industria que ha permitido que haya nuevas clases de ETF con comisiones de gestión más baratas, esto es, TER más bajo”, explica Carlos García Rincón, responsable de distribución de ETF de Lyxor España.  Aquí es necesario distinguir que el coste de un ETF no se reduce al TER sino que “hay que tener en cuenta el tracking diference, diferencial de spread y comisión de gestión”.

 

 

De izda a dcha: Carlos García (Lyxor), Aitor Jaúregui (BlackRock), Silvia Morcillo (Ei), Pedro Coelho (UBS ETF), Laure Peyranne (Amundi AM), Carmen López (BME),  Cesar Muro (DWS) y Javier Tejedor (Self Bank),

Un producto que, al ser UCIT, lo hace más eficiente para el inversor particular al proteger sus intereses (para que un fondo pueda comercializarse en España tiene que cumplir una serie de normas y reglas concretas). En este sentido es necesario comparar los ETFs que están  bajo esta normativa y los que no lo están.  El experto de Lyxor habla sobre el punto de diversificación inherente al UCIT  que no existe en un ETF no UCIT. “Esto crea confusión entre los inversores que muchas veces solicitan EFTs que replican una comodity, un ETP (Exchange Trade Product) que es un producto cotizado pero que no tiene la característica de que el activo que hay detrás tenga que ser diversificado, lo que UCIT sí obliga a cualquier ETF”. En este sentido, los expertos hablan de “desmitificar” estos productos pues todavía hay mucha gente que piensa que son algo exótico, apalancado… “y lo cierto es que este nicho de ETF tan sólo son un 5% del total. Los ETF sobre renta variable son muy líquidos transparentes y, en cualquier momento se puede dar la cartera de ETF se cualquier inversor que lo pida. Esta transparencia también añade mucho valor a la inversión”, reconoce Pedro Coelho, director en España de UBS ETF. Y además, dan acceso a mercados que “de otra forma sería muy complicado acceder. En los últimos meses hemos visto que ha aumentado la contratación de ETF que invierten en Sudáfrica o en el mercado sueco, que con otro tipo de inversión supondría unos costes muy elevados”, señala Javier Tejedor, jefe de producto de trading de Self Bank.

"Aunque el inversor minorista es más de bolsa, se está perdiendo una parte de rentabilidad en activos conservadores por no tener vehículos válidos y eficientes"

En este segmento (renta variable) todos los bróker están en la misma línea: ofrecer alternativas a los posicionamientos tradicionales en mercados que se usaban para el núcleo de la cartera. En este sentido,  Muro cree que hay que distinguir dos partes: la parte de la cartera más estratégica, donde siempre tratamos de ofrecer exposición a mercados principales donde hay más oportunidades; y hay que mirar el ciclo  y, dentro de éste, hay más desarrollo en ideas y temáticas alejadas del ciclo recesivo. Las claves aquí además de emergentes son las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial o Smart beta, que es donde veremos más innovación”. En este sentido “los ETF con estrategias que tienen factores en su base son un buen ejemplo del segmento que estos productos pueden ocupar ya que tienen un proceso de inversión transparente, fácil de entender y de explicar”, reconoce Coelho. La experta de BME reconoce que actualmente la demanda  va hacia este tipo de productos  Smart Beta o Factor Investing donde “se pondera no sólo por el tamaño de la compañía sino por el momentum que presenta”.  Laure Peyranne, Directora de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latam  cree que uno de los principales motivos de preocupación de sus clientes es la volatilidad. “El año pasado estaba en niveles de suelo y este año hemos visto picos de volatilidad  que es un escenario en el que los ETF pueden aportar mucho valor. Hemos lanzado el primer ETF de renta variable en Europa que propone una exposicion market neutral, es decir que captura el potencial a largo plazo de las primas de riesgo de los factores sin exposición direccional a los mercados de acciones europeos. Demuestra nuestra capacidad de aportar al inversor soluciones innovadoras, en línea con necesidades concretas y a bajo coste".

¿Y en renta fija? En el horizonte hay varias preocupaciones sobre este segmento del mercado: la subida de los tipos de interés  la subida, sobre todo en EEUU, de la inflación y la búsqueda de yield. Aunque los expertos reconocen que todavía no hay demasiada demanda por parte de los clientes, lo cierto es que estos productos han aportado mucho valor “porque permiten a los inversores acceder a toda una clase de activos  y a un tipo de mercado de difícil acceso, como es el mercado de renta fija”, explica la experta de Amundi ETF. En este segmento, Amundi ETF destaca el éxito de su gama de ETF de bonos flotantes que responde a las preocupaciones de los clientes en cuanto a subida de tipos de interés y búsqueda de rendimiento.  El experto de DWS cree que de aquí partirá el siguiente tsunami en la industria  pues hay mucho dinero sentado en depósitos al 0%, en efectivo o invertido en renta fija a unos costes muy elevados comparados con la rentabilidad subyacente de estos vehículos con lo que la gente, “a medida que incremente su educación y conocimiento sobre estos productos, empezará a apreciar las ventajas que tiene comprarlos por la rentabilidad esperada, la diversificación y poder comprar 2.000 bonos en un solo click en un mercado muy poco transparente”. Y aunque el inversor minorista es más de bolsa, se está perdiendo una parte de rentabilidad en activos conservadores por no tener vehículos válidos y eficientes. 

En este punto, Aitor Jaúregui, responsable de negocio de BlackRock para Iberia cree que es imprescindible la educación financiera. “El profesional en España está muy formado y el crecimiento en España, desde el punto de vista institucional, ha venido por la renta fija. La gran oportunidad de crecimiento de la industria está en los ETF de renta fija”. Por ponerlo en cifras: los ETF de renta fija son 800.000 millones dentro de los 5 billones de dólares que hay en ETF. Si extrapolamos esa cantidad a todo el dinero que hay en el mundo en renta fija, que son 100 trillones de dólares, es tan sólo un 0,8% de todo ese dinero. Por  comparación, hay 4 trillones de dólares en ETF en un universo más reducido, de 65 billones de dólares que hay en la renta variable a nivel mundial. El ETF de renta fija “despuntó en 2008  con la crisis crediticia porque aportaba mucha liquidez en un momento complicado del mercado. Es un vehículo idóneo, muy eficiente y, si le añadimos el tema de fiscalidad, mucho más”.

En la actual situación de mercado, hay alternativas como ETF de bonos ligados a la inflación o índices de tipo de interés flotante que permiten al inversor cubrirse del potencial riesgo de tipos y de la subida de la inflación.

En este punto, lo único que faltaba para que culminara la mayor reforma fiscal sobre el ahorro en España era que los ETF pudieran cotizar como los fondos de inversión, sin pasar por Hacienda en su traspaso.  Lo que tenemos ahora es una consulta de Tributos – que hace alusión a los ETF internacionales registrados en la CNMV – pero tiene que asentarse este criterio y saber la opinión de Economía, Hacienda y CNMV.  Desde BME han solicitado a Tributos una aclaración porque consideran que hay discriminación importante sobre la bolsa española “y no nos sentimos muy amparados. Desde BME “vemos los fondos cotizados como lo que son: se tienen que negociar en tiempo real,  tiene que haber mercados secundarios que le de esa flexibilidad pero también es necesario que tributen como fondos y no como accione”, explica Carmen López.

El experto de BlackRock habla de que eran necesarias tres patas: 1) el ámbito regulatorio, que con la resolución vinculante de octubre 2016 está clara; 2) que las plataformas transaccionales de fondos de inversion de la misma manera que aplican traspaso en los fondos no cotizados lo hagan con los fondos cotizados y 3) que los distribuidores lleven a cabo desarrollos tecnológicos no sólo para reportar sus posiciones sino para controlar las posiciones de sus clientes. Hay plataformas que ya han anunciado una serie de desarrollos para acomodar esto pero “creo que los distribuidores probablemente no hayan entrado todavía en la fase 3, van a perder valor añadido y les va a costar bastante más competir en un mercado más basado en banca privada”, reconoce García. Si bien hoy es impensable ir a una banca privada y que no te ofrezcan una arquitectura abierta de fondos de inversión tradicionales, en uno o dos años será impensable que la banca privada esté cerrada al mundo de los EFT y no ofrezca traspasabilidad. Una consolidación que no llegará hasta 2020.

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