El crecimiento económico de la zona euro rebotó con más fuerza de lo esperado en el primer trimestre frente a los tres meses anteriores, principalmente gracias a su principal economía, Alemania. Así, el Producto Interior Bruto (PIB) de las 15 naciones de la zona euro subió un 0,7 por ciento entre enero y marzo frente al trimestre previo hasta una tasa interanual del 2,2 por ciento, según datos de Eurostat.
Los economistas de la Comisión Europea habían previsto un crecimiento intertrimestral del 0,5 por ciento. En términos interanuales, los economistas esperaban un alza del 1,9 por ciento, frente al 2,2 por ciento de los tres últimos meses de 2007. Sin embargo, la Comisión ha dicho que el crecimiento probablemente se desacelere en el segundo trimestre presionado por el endurecimiento de las condiciones crediticias, la desaceleración mundial, la fortaleza del euro y el aumento de los precios de las materias primas. Bajo las últimas estimaciones, el PIB finalizará el año al 1,7 por ciento frente al 2,6 por ciento de 2007. Por otra parte, Eurostat también publicó los datos definitivos de inflación, sin cambios frente a las cifras preliminares. El índice de precios de abril de la zona euro se desaceleró a un aumento interanual del 3,3 por ciento, frente al alza de marzo del 3,6 por ciento, un aumento que fue históricamente alto. La inflación intermensual de abril subió un 0,3 por ciento, impulsada principalmente por aumentos del 1 por ciento en los precios de la energía y del 0,5 por ciento en los alimentos, alcohol y tabaco. En términos interanuales, los costes de la energía se anotaron un alza del 10,8 por ciento en abril y los de los alimentos, alcohol y tabaco subieron un 5,4 por ciento. La inflación subyacente, que elimina alimentos sin procesar y energía, subió un 0,2 por ciento intermensual y un 2,4 por ciento interanual. El Banco Central Europeo quiere que la inflación anual se sitúe por debajo, aunque próxima, al dos por ciento. La entidad ha mantenido los tipos de interés sin cambios al cuatro por ciento desde mediados de 2007 debido a que espera que el alza de la inflación sea temporal y que el avance de los precios se desacelere junto con la economía.